
Mantener los equipos en las mejores condiciones es indispensable para asegurar la continuidad y la eficiencia de las operaciones en el sector industrial. Una de las estrategias más efectivas para lograrlo es mediante el mantenimiento basado en la condición (CBM por sus siglas en inglés).
Este enfoque se aleja de los métodos tradicionales de mantenimiento correctivo y preventivo para centrarse en la monitorización constante del estado real de los equipos. A continuación, exploramos en profundidad qué es, cómo funciona y por qué puede ser la solución que su empresa necesita.
¿Qué es el mantenimiento basado en la condición?
El mantenimiento basado en la condición es una metodología de mantenimiento predictivo que utiliza datos a tiempo real para evaluar el estado de los equipos y determinar el mejor momento para realizar el mantenimiento. A diferencia del mantenimiento preventivo, que se basa en intervalos de tiempo o uso, el CBM se centra en las condiciones actuales de los equipos. Esto permite realizar intervenciones precisas y evitar trabajos innecesarios, optimizando así el uso de recursos y reduciendo costes operativos.
Principios del mantenimiento basado en la condición
Monitorización en tiempo real
La base de este tipo de mantenimiento es la recopilación de datos en tiempo real a través de sensores instalados en los equipos. Estos sensores miden parámetros clave como vibraciones, temperatura, presión y niveles de fluidos, proporcionando una visión detallada del estado del equipo.
Optimización de recursos
Como el CBM se centra en el estado real de los equipos, se mejora la planificación y el uso de los recursos humanos y materiales. Esto se traduce en una reducción del tiempo de inactividad y una mejora en la eficiencia operativa.
Reducción de fallos
Este sistema identifica y corrige problemas potenciales antes de que se conviertan en fallos graves; así se consigue reducir el riesgo de averías y, con ello, prolongar la vida útil de los equipos.
¿Cómo funciona el CBM?
El proceso del CBM se puede dividir en tres etapas principales:
- Captura de datos: Los sensores instalados en los equipos recogen datos sobre diversos parámetros. Son esenciales para la monitorización continua y deben mantenerse en buen estado para asegurar la precisión de los datos recopilados.
- Comunicación de datos: Los datos recogidos se envían a un sistema de gestión de mantenimiento, que analiza la información y genera alertas cuando se detectan desviaciones en los parámetros normales de operación. Estas alertas permiten al equipo de mantenimiento actuar de manera proactiva.
- Realización de mantenimiento: Una vez identificado un fallo, el equipo de mantenimiento interviene para solucionar el problema. Gracias a ello se asegura que las intervenciones sean rápidas y efectivas.
¿Cuándo usar el mantenimiento basado en la condición?
El CBM es especialmente beneficioso para organizaciones con equipos críticos, donde los fallos pueden tener un impacto significativo en la producción o la seguridad. Por ese motivo, es importante realizar un análisis para determinar si el mantenimiento basado en la condición es la estrategia adecuada para su organización.
Conclusión
El mantenimiento basado en la condición es una estrategia poderosa para optimizar el rendimiento de los equipos y reducir los costes operativos. Al centrarse en el estado real de los equipos, este tipo de mantenimiento permite realizar intervenciones precisas y eficientes, mejorando la fiabilidad, la seguridad y la eficiencia operativa.
Si desea saber más acerca del mantenimiento basado en la condición o, si está pensando en implementarlo en su empresa, no dude en contactarnos.